El adelanto del alquiler permite a un propietario obtener liquidez inmediata sin vender su vivienda. Consiste en adelantar varios meses o incluso años del alquiler, según el historial del inquilino y la estabilidad del contrato.
Es útil para quien necesita dinero rápido para reformas, inversiones, ampliación de patrimonio o resolver una urgencia económica.
Los requisitos incluyen contrato de alquiler vigente, pagos al día y buen perfil del inquilino. Las ventajas son claras: liquidez sin endeudarse, sin bancos, sin vender la vivienda y sin perder rentabilidad futura.
Es una solución ideal para propietarios que quieren aprovechar su activo sin renunciar a él.





